sábado, 21 de febrero de 2009

El club del combo


BRONCAZA EN EL GRAN MONSE CLUB
Gustavo Faverón:
"¿Qué? ¿O sea que yo sólo me puedo indignar cuando me difamen a mí y no cuando difamen a los demás?"
Silvio Rendón:
"No, Gustavo. No tienes base para tu calificativo. Te precipitas. Ninguneas. Cuando eres tú quien especula, defiendes tu derecho a calificar y dudar incluso en temas peligrosos en que de quien desconfías está en clara situación de desventaja; cuando lo hacen otros, de frente los mandas a la olla."
Gustavo Faverón:
"La verdad, Silvio, los malabares que haces para defender a Quiroz me empiezan a parecer francamente chistosos."
Silvio Rendón:
"Tienes problemas para aplicar las definiciones que tú mismo creas. A algunos se las aplicas virulentamente. Y si se te señalan tus contradicciones, pones más requisitos para que se ajusten a la persona a quien estás atacando. A otros los dejas ir y les buscas atenuantes. ¡Y así dices que soy yo el que recurre a los malabares!La verdad, Gustavo, es que no sé por qué te terqueas tanto ante una atingencia tan simple.
Es como que alguien te acuse de “justificar a Bryce” sólo porque pusiste atenuantes, te agobió el caso, el escándalo y señalaste que mucha gente prominente también plagia."
Gustavo Faverón:
Pregunta: ya pasaste por mi amigo Alfredo Bryce y por el caso Patiño. ¿Qué otra cosa me vas a sacar en cara? ¿Mónica Feria? Mejor que sean Sifuentes, Bustamante, Godoy, Albarracín, etc. Ah, perdón, verdad: a ellos sí les puedo decir cualquier cosa, ahí no te molesta."
Silvio Rendón:
"no tiene sentido seguir adelante discutiendo, pues ya me has dado tus argumentos y yo te he dado los míos. Está claro que aquí se atasca la cosa. Lo que sí te quisiera pedir encarecidamente es que expreses tu indignación evitando esos términos. Entiendo que así piensas, pero si los quieres usar, de seguro que lo puedes hacer en otro espacio. Y hay una razón para este pedido: hay que ser coherente."
Gustavo Faverón:
"adiós, no sigo con esto, y bórrame de la lista de tus colaboradores lo antes posible, para que no se siga comprometiendo el notable nivel de tu debate.
Se ve que cuando no quieres ver, no ves nada. Después de tu reciente definición de cuándo y por qué vale la pena indginarse (cuando se meten contigo nomás), ya se puede esperar de ti cualquier cosa.
Y, por última vez, saca ese enlace en que se presenta mi blog como el de un contribuyente de GCC. No lo soy."
Silvio Rendón:
"También te repetiré, pues también lo ignoras, que no es cierto que sólo me indigno cuando se meten conmigo. Mi indignación no me ha llevado a ser gatillo fácil en “miserabilizar” selectivamente a la gente (y buscarle atenuantes a quienes podrían cumplir la definicíón que tú mismo creas)Pierde cuidado que tu enlace de contribuyente ya salió."
Gustavo Faverón:
Ok. Ahora responderte es hacer “berrinche”. ¿A ti quién te va a moderar?

viernes, 13 de febrero de 2009

El "winner" eleven

"Las fotografías de Caicedo como hippie o como nerd me hartan -la editorial Norma en Lima ha mandado a hacer una ridícula publicidad con la silueta recortada de Caicedo cogiéndose los huevos-, su novela y sus cuentos me parecen malos, su actitud suicida es una mitología adolescente de la que ya tuve bastante con Luis Hernández (quien, a diferencia de Caicedo, por lo menos era un buen poeta). ¿Por qué tendría que leer, entonces, un libro dedicado a un autor que considero menor y sobrevalorado?"

"Nunca entendí aquella fascinación que tiene Alberto Fuguet por los personajes looser de la literatura."